Con dos piedras colocadas una al lado de la otra, una que te representa, El otro yo: esta curiosa tradición de llevar el corazón en el dedo se remonta a finales del siglo XVII., cuando Napoleón Bonaparte le propuso matrimonio a su futura esposa Joséphine de Beauharnais con un anillo toi et moi de zafiros y diamantes. It’s a look […]
